¡Pesadillas bajo el capó! 5 reparaciones que son el terror de los mecánicos
Algunas reparaciones parecen sencillas, pero al abrir el capó revelan pesadillas: motores que deben desmontarse por completo, componentes casi inaccesibles y piezas pequeñas que causan daños de miles de quetzales. Por Halloween, presentamos cinco reparaciones cuya complejidad y horas de trabajo desafían incluso a los mecánicos más experimentados.
1. Las cadenas de tiempo En los Audi S4 B6 y B7 con motor V8 4.2 litros (BBK/BHF).
Audi colocó cuatro cadenas entre la parte trasera del motor y la cabina. al necesitar reparación o servicio, no hay espacio para herramientas por delante. Solo se accede bajando todo el motor y la caja, lo que suma más de veinte horas de mano de obra.
2. Las cadenas de tiempo En los Audi S4 B6 y B7 con motor V8 4.2 litros (BBK/BHF).
Audi colocó cuatro cadenas entre la parte trasera del motor y la cabina. al necesitar reparación o servicio, no hay espacio para herramientas por delante. Solo se accede bajando todo el motor y la caja, lo que suma más de veinte horas de mano de obra.
3. El engranaje del eje en los Mercedes-Benz M272 y M273.
En los V6 M272 y V8 M273, los engranajes del eje de balance se hicieron con un metal muy suave por lo que se desgastan hasta provocar un «check engine». Cambiarlos exige bajar el motor desarmarlo e incluso bajar la aceitera, todo por una pieza que nunca debió fallar.
4. Levantar la carrocería en los Land Rover Discovery 3 y 4 (TDV6).
El mantenimiento correctivo del TDV6 2.7/3.0 roza el absurdo, cambiar un turbo o parte de la tubería, segun el procedimiento oficial obliga a separar carrocería y chasis, desconectar arneses, mangueras y frenos, subir la carrocería en un elevador y dejar el chasis desnudo para tener espacio.
5. El starter en el Volkswagen Touareg 5.0 V10 TDI
Al poner un V10 diésel biturbo en la Touareg, los ingenieros de VW no dejaron espacio libre para trabajar. Como resultado, cambiar el starter o el alternador enfriado por agua obliga a desmontar todo el tren motriz con la suspensión, botar el refrigerante, vaciar el gas del aire acondicionado y retirar el frente completo. Son varios días de trabajo pesado en el taller solo para reemplazar una pieza básica.
