Más tráfico no significa solo más tiempo perdido, también más desgaste en el vehículo.
Con la vuelta a clases, las calles vuelven a llenarse. Más carros, más semáforos, más filas… y más estrés. Pero el impacto del tráfico no se queda solo en el reloj. El tráfico intenso acelera el desgaste de tu vehículo, incluso si “solo lo usás para ir y venir”.
